No murieron de hambre… murieron de pobres

por mklippa

Hace unas tres semanas, la muerte de una familia entera en Alcalá de Guadaira (Sevilla) incendiaba las redes sociales. Ante las primeras sospechas de que podría tratarse de una intoxicación alimentaria, muchos fueron los que bramaron contra la creciente injusticia social en este país y el avance del riesgo de exclusión social, la pobreza e incluso el hambre. Aunque hay datos de que este avance se está produciendo realmente, al confirmarse que la muerte de esta familia en concreto no se produjo por comer alimentos en mal estado, sino por una intoxicación debido a un tipo de pesticida, muchos defensores del sistema braman hoy contra los que protestaron en su día, erigiendo orgullosos la bandera del “no fue por hambre”. No, no murieron de hambre… pero sí murieron de pobres, que no es lo mismo pero es igual.

Una noticia aparecida hoy ha confirmado que la familia murió por inhalar fosfina, un plaguicida del que guardaban numerosos tapones ya que el padre se dedicaba a venderlos para reciclar. No es el único dato que indica la precaria situación de la familia, ya que poco después de su muerte, cuando la hipótesis de la intoxicación alimentaria seguía viva, ya aparecieron testimonios que indicaban lo duro que era la supervivencia para esta familia. Así que parece ser que el padre no almacenaba los venenosos tapones por padecer síndrome de Diógenes ni por ninguna excusa peregrina, sino porque realmente su venta era necesaria para la empobrecida economía familiar. Es indudable, al menos para mí, que el padre desconocía completamente la toxicidad de su medio de vida, pero eso no significa en modo alguno que el padre no se viera forzado a almacenar este material por mor de su pobreza. Es indudable que si hubiera sabido lo que le deparaba a él y a su familia se hubiera olvidado de estos tapones y hubiera intentado comerciar con cualquier otra mercancía (legal o no). Pero esto no significa, en modo alguno, que el único detonante de la tragedia sea el desconocimiento de lo nocivo que era el material que estaba almacenando, ya que la pobreza y la precariedad son ‘conditio sine qua non’ en esta historia.

“Donde hay justicia no hay pobreza” Confucio.

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