¿Izquierda?

por mklippa

He empezado a leer un artículo que parecía interesante, al menos por su título: “Por una antropología progresista” y su entradilla, la cual decía: “La izquierda debe resurgir soltando lastre de su tradicionalismo doctrinal y construyendo con las clases medias una mayoría de cambio. Solo protestar y estar a la defensiva, esperando que la derecha falle, es insuficiente”.  Pese a que el artículo era de El País, que ha girado bruscamente a la derecha desde que la debacle económica del Grupo PRISA obligó a vender la mayoría de su accionarado a Liberty Acquisition Holding, tenía la esperanza de encontrarme algo mínimamente aprovechable. No he sido capaz de leerlo entero, al encontrarme con una frase que ha sido un auténtico muro: “Al embate conservador sólo supieron responder los dos últimos chicos listos de la izquierda: Bill Clinton y Blair”. ¿En serio? ¿Clinton y Blair izquierda? Hombre, si les estuvierámos comparando con Franco y Pinochet vale, pero me temo que no era ni mucho menos el caso… Lo dicho, que no he podido seguir mucho más allá.

La entradilla me había engañado cruelmente, entre otras cosas porque estoy de acuerdo con parte de lo que dice. Claro que, eso sí, yo lo pienso de la izquierda, y no de una socialdemocracia que hace años que ha abandonado esta izquierda política y se ha instalado en el centro más absoluto. Según la RAE, la acepción política del término “centro” es “Tendencia o agrupación política cuya ideología es intermedia entre la derecha y la izquierda”. ¿No es acaso eso la viva definición de los partidos socialdemócratas tradicionales en Europa? Desde el PSOE al PS francés o el SPD alemán, este tipo de partidos pasa de un lenguaje combativo y de resistencia cuando están en la oposición a la más fiel colaboración a las políticas impuestas desde la tristemente famosa “Troika” cuando pasan al poder. En Francia, Hollande se ha rendido definitivamente a los recortes, como ya hizo su homólogo ZP en nuestro país allá por 2010. En Alemania, el SPD gobierna en una gran coalición con el partido de Merkel. En Grecia, donde la situación es aún más desesperada que aquí, el PASOK se ha hundido definitivamente por el apoyo a los recortes y la austeridad que imponían desde el BCE. Un BCE que no deja de ser un representante del lobby bancario europeo, fundamentalmente alemán. ¿Desde cuándo puede considerarse a un partido que se dedica a cumplir fielmente las instrucciones de la gran banca como “de izquierdas”?

En mi anterior entrada señalaba el fracaso del llamado “socialismo real”. Hoy señalo que el fracaso de la socialdemocracia es aún más flagrante, pues prácticamente todos los partidos que dicen defender esta opción han renunciado completamente a la más mínima transformación del capitalismo, convirtiéndose en una mera versión light de los partidos neoliberales y conservadores, de los que no se separan en lo más mínimo en sus postulados económicos. Y no solo en los económicos. Así, en esta noticia de hace un lustro, al inicio de la crisis, ya se señalaba que los grupos popular y socialista votan lo mismo un 70% de las veces en el Parlamento Europeo. Me gustaría ver una estadística actualizada, pero el porcentaje tiene más pinta de haber aumentado que de haber decrecido…

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